¨ Cuando mi hijo empiece la guardería, me enseñas a coser ¨, ésas fueron las palabras que me dijo mi hermana Inmaculada en el verano del 2016.

La costura siempre ha estado presente en nuestra familia.

 

Mi bisabuela materna, ¨ La abuela Paca Tellez¨ bordaba a mano ( impresionantes los bordados); su especialidad eran las sábanas, las mantelerías y las toallas.

Por ello mi abuela materna ¨ La abuela Maria¨  y sus hermanas ¨Mi tía Antonia¨ y ¨ Mi tía Dolores¨ saben bordar a mano, coser, hacer punto de cruz, bolillos y un largo etc.

Mi abuela paterna ¨Isabelita Aragón ¨ era modista, cosió vestidos para todas las niñas de la familia. En su tiempo libre hacia crochet como si se fuera a acabar el mundo. La tita ¨ Chachanica¨ también hacía crochet;  recuerdo los típicos tapetes de colorines que había en todas las mesas-camilla y todos los posabrazos de los sofás de la casa.

Mi madre, no podía ser menos, siempre ha cosido. Le metía mano a todo: cortinas, faldas, los bajos de los pantalones; asistía a clase de corte y confección y como era lógico con sus retales mi hermana y yo hacíamos maravillas. Nuestras barbies, barriguitas eran súper glamurosas ….

Mi tía Gracia, hermana de mi madre, nos hizo nuestros primeros jersey de punto. (era una máquina con las agujas).

Mi tía Toti, también hermana de mi madre, estudió diseño y moda. Aún recuerdo como hacía vestidos increíbles a las Nancy´s.

Así que la costura siempre ha estado por casa, aunque para mi hermana era algo que pasaba desapercibido, para mí (África) era una forma de crear complementos únicos y exclusivos.

Durante la adolescencia, me hacía mis propias camisetas de lycra con cuello barca y manga a la francesa que me compré en Berska ( y las copiaba); me diseñaba mis faldas, a juego con los bolsos (por supuesto, no podía ser de otra forma, sino no sería yo… conociéndome)

Mi madre nos hizo nuestros primeros vestidos de nochevieja y como no, el vestido plateado que lucí en mi graduación.

Nosotras cosimos con máquina de pedal, nada de esas modernidades electrónicas, si no dándole al pedal para que esa aguja se moviera.

Y de repente, la costura desapareció de nuestras vidas, mi hermana estudió administrativo, yo me diplomé en enfermería, hasta el verano del 2016 no volvimos a saber nada de ella.

Conciliar la vida personal y profesional de Inmaculada era un poco complicado, como me veía tan feliz en mis clases de patchwork, haciendo camisetas a mis sobrinos y neceseres mega preciosos… decidió echarle valor y aprender a coser.

El primer día que pegó en el timbre diciéndome que ya estaba el peque en la guarde y que empezara a enseñarle, no me lo podía creer. Siempre pensé que era ¨coña¨, a ella nunca le había interesado la costura, pero entonces comprendí que necesitaba una nueva forma de vida.

Todo lo que ha pasado desde ese día hasta hoy lo iremos contando en un próximo post, porque si no sería interminable.

Queríamos aprovechar nuestro primer post para dar las GRACIAS.

Especialmente a nuestra MADRE, sin su ayuda este proyecto no hubiera podido salido hacia delante; a pesar de que al principio nos decía que estábamos locas.

Gracias a nuestro hermano Juani y a Mari Ángeles por ser apoyo incondicional.

Gracias a Todas nuestras Amigas, compañeras del hospital, mamás del cole, por creer en nosotras, por darnos confianza, por valorar el trabajo hecho a mano.

Gracias a las Fans de Patadekoala, sin ellas nosotras no seguiríamos adelante.

Gracias a todas esas personas que nos han hecho el camino más fácil hasta llegar al día de hoy;  

  • Rafa Retamero, por ese café en la Rosaleda, nos enseñó a luchar por nuestro sueño y apostó por nosotras;
  • Tito Manolo, por facilitarnos el mundo de la mercería;
  • Alicia Macias por enseñarnos a hacer un plan de empresa, enseñarnos a que valorásemos nuestro trabajo artesanal y a valorarnos a nosotras mismas; 
  • Tita Yoli por sacarnos de algún que otro apuro;
  • aMontse por enseñarnos los tipos de tejidos que existen en el mercado, por darnos consejos y no solo vendernos;  creyo en nosotras.

Gracias a todas las personas que nos han facilitado la búsqueda de proveedores, distribuidores, por sus consejos y sus contactos. Adentrarse en un mundo totalmente desconocido y encontrar una mano guía te da tranquilidad.

Gracias a todas las personas  que hemos conocidos a través de las RRSS y nos han ayudado a sortear las dificultades del camino, Sonia, Rafi, María, Alba, Lourdes, Irene Ch., Martiylola, Esperanza, Porparaporpita, Olga, Mariella, Dalida,….

Gracias a todos los comercios que nos han abierto sus puertas y han expuesto los productos artesanos de Patadekoala;

Gracias a esas primeras clientas virtuales que apostaron por nosotras y nos dieron la oportunidad.

Gracias a todas esas personas que nos decían que estábamos locas, que si nos creíamos diseñadoras, que a donde íbamos ……. Esas criticas destructivas te hacen más fuerte y te dan fuerzas para luchar por tus sueños, porque si nunca lo intentas, nunca sabrás si has fracasado.

 

No nos queremos seguir enrollando pero aunque sea el último agradecimiento, es el más importante GRACIAS A NUESTRO PADRE, por todo, por tus valores, por tus consejos, por tu sensatez, por tu honestidad, por tu fé, gracias porque aunque no te veamos estás presente cada día de nuestras vida.

Por él sale hoy la Web, Gracias Juan Benitez.

 

En nuestro Blog escribiremos de tendencias de moda, de costura, de nuestro día a día y alguna que otra historia de las O.N.G. con las que  colaboramos.

Os esperamos, y eternamente agradecida a la vida, nunca hubiéramos imaginado la sorpresa que nos tenía preparada.

Besos PATADEKOALA.

1 Comentario

  1. Es imposible no emocionarse con tus palabras. Qué homenaje tan bonito a las mujeres costureras de tu familia!

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